Acompañamiento Continuo

Los educadores brindan acompañamiento constante a los alumnos.

Su presencia física consta de dos elementos muy importantes: entrega del tiempo y la disposición a la escucha. Hay cercanía a su realidad (estudio, familia, amigos, dificultades, proyectos…), valoran a la persona.

Por tal motivo, esta presencia es un testimonio de la cálida cercanía de los valores que el educador ofrece y comunica a los alumnos.

Nos dice San Marcelino que para enseñar los saberes humanos, bastan los maestros y para enseñar religion son suficientes los catequistas; pero nuestra metra es aún muy superior: es educar a los niños, llenar su corazón de buenos sentimientos, ayudar a su maduración humana y cristiana… y esto no puede hacerse sin vivir con los niños, sin que ellos estén mucho tiempo con nosotros.